COSOLEACAQUE, VER. 17/12/2017.- Un civil fue tortu­rado y amedrentado durante varias horas, la tarde del fin de se­mana por elementos policíacos ya identificados, que trataron de cul­parlo como integrante de la célula criminal “Los Zetas”, logrando su libertad al no existir prueba alguna de los señalamientos.

Dijo el ciudadano de quien re­servamos su identidad por motivos de seguridad, que todo ocurrió la tarde del sábado cuando camina­ba sobre calle Arcos del Triunfo, entre Ductos y 16 de Septiembre de la colonia Patria Libre, a la altura de la zona conocida como “Hueso de Oro”, percatándose de la perse­cución y doble homicidio que mo­mentos antes ocurrió.

Así mismo dijo que a la vista observó una mujer mal herida, que fue auxiliada por paramédicos de la Cruz Roja, concluyendo el acor­donamiento de seguridad imple­mentado por policías, reconocien­do que él junto con otras personas tuvieron el desatino de levantar casquillos percutidos, siendo un elementos de la Policía Estatal que se le acercó y el qué cuestionó el por qué hacía lo anterior.

Al tratar de enmendar el error y devolver la “evidencia” fueron requeridos dos uniformados más, que bajo violencia lo esposaron y subieron a la patrulla número 22- 2737, comenzando la agresión físi­ca. ¡Trabajas para Los Zetas, dinos quien es tu jefe!, explica el civil, eran las acusaciones que recibía por parte de los preventivos que hasta su llegada a los separos de la comandancia lo golpearon en re­petidas ocasiones en costillas y ab­domen. ¡Si se te ocurre decir que te golpeamos, te va cargar la chingada porque nosotros trabajamos para la contra y ya sabemos a dónde vives!, eran las palabras de los guardianes del orden para la víctima tras ase­gurar que los policías lo despojaron de su cartera y comenzaron a foto­grafiar sus identificaciones perso­nales, agregado que por la fuerza depositaron una serie de casquillos en la bolsa del short que vestía.

“Ya cuando estuvimos en la comandancia, me llevaron a la par­te de atrás por donde están unos baños, allí siguieron pegándome y con una navaja cortaron un pedazo de mi short que me lo metieron a la boca mientras que se burlaban y me escupían la cara”, dijo en entre­vista el agraviado.

¡Dinos para quien trabajas por­que te vamos a sembrar droga y la navaja y te va llevar la chingada! -decían los elementos-uno de ellos proveniente de Tamaulipas, según lo que argumentaba al ciudadano en medio de la tortura.

Así mismo señaló la fuente que todo lo anterior se originó junto con el jurídico de la base policíaca, pues éste escuchó solo la versión de sus compañeros que se auto nombra­ron miembros de la delincuencia organizada, los que amenazaron y después extorsionaron a la perso­na. “Ya después uno de los policías dijo que en el forcejeo le tiré un ce­lular de la marca Samsung Galaxy- S6 con valor de 13 mil pesos, y que le lesioné un dedo, al final tuve que pagar la cantidad de 8 mil pesos por el celular que nunca tuvo daños materiales y mil 400 pesos de la multa, dinero que se consiguió con amistades, pues soy una persona de bien y honrada”, agregó en entre­vista al reportero.

Por todo lo anterior se espera­ba la denuncia formal ante la Fisca­lía, quedando en evidencia el mal conducir de elementos adscritos a la patrulla 22-2737, de la Policía Estatal, los cuales tienen ya pasa­dos señalamientos por situaciones similares contra de vecinos de la zona.