El relator especial sobre pobreza extrema y derechos humanos de la ONU, Philip Alston, advirtió que la reforma fiscal que está programada para ser aprobada en Estados Unidos tendría “consecuencias devastadoras para el 20 por ciento más pobre de los estadunidenses”. Tras terminar una gira de trabajo por Estados Unidos, Alston afirmó que el paquete de reformas que el Congreso está a punto de aprobar implica “la apuesta de Estados Unidos por convertirse en la sociedad más desigual del mundo”. La reforma “aumentará en gran medida los ya altos niveles de riqueza e inequidad de ingresos entre el uno por ciento más rico y el 50 por ciento más pobre de los estadunidenses”, aseguró. En un informe parcial difundido esta semana en Washington DC, Alston destacó que “los recortes dramáticos” de las prestaciones sociales destruirán protecciones que ya están llenas de lagunas y omisiones.

 

El informe completo será difundido en junio de 2018. El experto destacó que Estados Unidos, país que se precia de ser “tierra de las oportunidades”, se está convirtiendo rápidamente en “un campeón de la desigualdad”, condición que es profundizada por las políticas propuestas por el gobierno del presidente Donald Trump. Para elaborar el informe, Alston viajó a los estados de California, Alabama, Georgia, Virginia Occidental y Washington DC, así como a Puerto Rico. “El sueño americano se está convirtiendo rápidamente en la ilusión estadunidense, ya que Estados Unidos tiene la tasa más baja de movilidad social de cualquiera de los países ricos”, asentó.

 

El experto sostuvo además que no existe otro país desarrollado donde tantos votantes están privados de sus derechos, como aquellos que fueron sentenciados por un crimen y que por ello pierden por siempre su derecho al voto, y donde tan pocos votantes pobres vayan a las urnas. Declaró que no hay un país desarrollado donde los votantes ordinarios en última instancia tengan tan poco impacto en los resultados políticos. Subrayó que tampoco hay otros país desarrollado en los que tantos ciudadanos estén tras las rejas. El experto manifestó además su sorpresa ante la actitud de políticos y funcionarios respecto de las personas que dependen de la seguridad social, que califican esencialmente de “estafadores sentados en cómodos sofás, viendo televisores en color mientras se conectan a internet en sus teléfonos”.

 

En septiembre de 2017, cifras del gobierno de Estados Unidos indicaban que más de 40 millones de personas, más de uno de cada ocho estadunidenses, vivían en pobreza, con 18.5 millones viviendo en pobreza extrema. Alston dijo que se creía que los pobres provenían de grupos étnicos minoritarios, pero indicó que en realidad había ocho millones más de personas blancas que afroamericanos que viven en la pobreza. “El rostro de la pobreza en Estados Unidos no es solo negro o hispano, sino también blanco, asiático y de muchos otros colores”, puntualizó el experto.

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